Nuestra historia
El Colegio Nuestra Señora del Huerto es un centro católico concertado, cuya titular es la Congregación Hijas de María Santísima del Huerto.
Nuestra historia empieza en 1951, cuando cinco religiosas llegan a Pamplona desde Buenos Aires (Argentina) y el 12 de diciembre de ese año fundaron el colegio en el barrio San Juan de Pamplona.
Además de enseñar cultura general y labores, abren pronto una Escuela de Comercio en la que se formará un gran número de secretarías para empresas, principalmente de Pamplona y Navarra. Posteriormente se fueron implantando las diversas etapas del sistema educativo.
En la actualidad, el Colegio “Nuestra Señora del Huerto” imparte Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, con un alto nivel de exigencia, resultados académicos muy positivos (refrendados en diferentes evaluaciones externas) y una especial atención a la educación personalizada y en valores, todo esto desarrollado en un ambiente de sencillez y cercanía que nuestras familias valoran especialmente. Además, cuenta con una residencia universitaria femenina. Pueden acceder a la página web a través de este link: https://www.residenciauniversitarianshuerto.es
Nuestro fundador, San Antonio Mª Gianelli, dejó a sus hijas como carisma la “Caridad Evangélica Vigilante”, que se expresa en el “servicio a los hermanos, especialmente a los más pobres y humildes”. La fuerza carismática de todos nosotros está iluminada por el lugar que ocupa María en nuestras vidas.
simbología del logotipo
Libro: Símbolo de la tarea educativa. La ciencia ilumina el entendimiento, forma el corazón y lo eleva a Dios, primera fuente de la sabiduría.
Llama: Que arde siempre, símbolo de la Caridad Evangélica Vigilante
María: Nuestra fuerza carismática: Madre, modelo y maestra del que hacer educativo.
Otros datos de interés
Familia Gianellina esta formada por personas unidas en la diversidad, que tienen como horizonte un corazón habitado por el amor y el carisma de Dios.
Familia Gianellina pretende vivir hoy la misión a partir de los valores y motivaciones de Antonio María Gianelli y las primeras madres y hermanas, a sabiendas de que está llamado a «ser santos haciendo el bien a los demás, especialmente a los pobres y a los enfermos «(A. Gianelli).
Siguiendo la imagen de la Santísima Trinidad a cada miembro se le pide que ponga en comunión sus dones para que la identidad carismática se fortalezca y abra a nuevas perspectivas de vida.
María, Nuestra Señora del Huerto, es Madre y modelo de toda la Familia Gianellina. Es la que precede, acompaña e inspira a todos los deseos para el bien. Ella saca de cada uno de que el amor que debe inspirar a aquellos que trabajan en la misión Cristo para la salvación de sus hermanos.
Es por esto que cada miembro de la familia siempre está invitado a volver «a la maravillosa escuela» de Jesús, misionero del Padre, y de María, la primera discípula, donde «la caridad evangélica», «pobreza-insignia», «vigilancia» y «oración incorporados en servicio del Reino «se puede integrar y experimenta como un camino de santificación en la vida diaria y en su entorno:»
Jesús estaba siempre íntimamente unido con su Padre Divino, pero mientras tanto trabajó, predicó … ¡Qué maravillosa escuela de las Hijas de María! Ese ejemplo no perder de vista nunca! Y la de María? Considere lo bueno que es todo para ti … «(A. Gianelli, Carta sobre Pobreza, 1845).
San Antonio María Gianelli
San Antonio María Gianelli nace en Cereta (Liguria, Italia), el 12 de abril de 1789, en una familia paupérrima que cultiva tierras arrendadas. En la escuela para niños fundada por el párroco de Castello, realiza sus primeros estudios. Él fue quién fundó la Congregación de las Hijas de María Santísima del Huerto (Italia)
Hasta los 18 años distribuye su tiempo entre el estudio, la oración, el catecismo, el servicio a las familias labriegas y las obras de caridad.
Una acaudalada genovesa, propietaria de los terrenos que sus padres cultivaban, le facilita la entrada al Seminario de Génova. Continúa con éxito sus estudios, pero sobre todo cultiva la piedad y la mortificación.
En 1813, después de haber recibido la ordenación sacerdotal, es destinado como ayudante del Abad de la Iglesia de San Mateo en Génova, donde permanece por dos años.
En Carcare (Savona), diócesis de Acqui, se desempeña como profesor modelo, en el Colegio de los Escolapios durante el curso escolar 1815-1816.
Conocido y apreciado por el Cardenal Spina es llamado al año siguiente al Seminario de Génova y se le confía la Cátedra de Retórica, que Gianelli ejerce por 10 años. Años plenos de intenso trabajo y responsabilidad al servicio de futuros sacerdotes de los que quiere: «Sean doctos, sí, pero por sobre todo santos».
Al quedar vacante, en 1826, la colegiala de S. Juan Bautista en Chiavari, el nuevo Arzobispo de Génova, Mons. Luis Lambruschini escribe a los Chiavareses: «Os envío la más bella flor de mi jardín». Y vuelto a Gianelli: «haga de cuenta que emprende una misión, no de pocos días, sino de 10 o 12 años…»
Nuestra Señora del Huerto
1493 · Una piadosa mujer, llamada Turquina Güercio, salvada de una terrible peste que asoló a la ciudad de Chiávari, hace pintar a Benedetto Borzone,…
Familia Gianellina esta formada por personas unidas en la diversidad, que tienen como horizonte un corazón habitado por el amor y el carisma de Dios.
Familia Gianellina pretende vivir hoy la misión a partir de los valores y motivaciones de Antonio María Gianelli y las primeras madres y hermanas, a sabiendas de que está llamado a «ser santos haciendo el bien a los demás, especialmente a los pobres y a los enfermos «(A. Gianelli).
Siguiendo la imagen de la Santísima Trinidad a cada miembro se le pide que ponga en comunión sus dones para que la identidad carismática se fortalezca y abra a nuevas perspectivas de vida.
María, Nuestra Señora del Huerto, es Madre y modelo de toda la Familia Gianellina. Es la que precede, acompaña e inspira a todos los deseos para el bien. Ella saca de cada uno de que el amor que debe inspirar a aquellos que trabajan en la misión Cristo para la salvación de sus hermanos.
Es por esto que cada miembro de la familia siempre está invitado a volver «a la maravillosa escuela» de Jesús, misionero del Padre, y de María, la primera discípula, donde «la caridad evangélica», «pobreza-insignia», «vigilancia» y «oración incorporados en servicio del Reino «se puede integrar y experimenta como un camino de santificación en la vida diaria y en su entorno:» … (Jesús) estaba siempre íntimamente unido con su Padre Divino, pero mientras tanto trabajó, predicó … ¡Qué maravillosa escuela de las Hijas de María! Ese ejemplo no perder de vista nunca! Y la de María? Considere lo bueno que es todo para ti … «(A. Gianelli, Carta sobre Pobreza, 1845).